El bajo rendimiento académico
En el trabajo diario de un educador, cualquiera que sea el nivel de su desempeño, a su alrededor ocurren problemas de causales diversas ligados a su profesión, que por ser de ocurrencia persistente o comunes, llegan a constituirse en parte orgánica de un conjunto de comportamientos rutinarios, que no son tomados en cuenta ni tratados con la seriedad que reclaman; por ejemplo, el bajo rendimiento académico, que como lastre de difícil abandono, acompaña a un considerable número de estudiantes de todos los niveles educativos. El rendimiento académico no conforme a los requisitos de los estándares fijados por los programas de estudio, es la resultante de una serie de factores causales que derivan de estructuras más amplias y complejas, vinculadas a las condiciones familiares, socioeconómicas, culturales y políticas que afectan a los sectores poblacionales que absorben los efectos de los desequilibrios que acompañan a los sistemas de arquitectura neoliberal. El último eslabón en la cadena de los acontecimientos,
es el estudiante; el cual dada su propia naturaleza, se debate entre problemas de inasistencias, falta de libros de texto, maestros abúlicos, metodologías de dirección del aprendizaje obsoletas, carencia de recursos de aprendizaje, ambientes escolares inadecuados; además de otras presiones situacionales que causan problemas en el ámbito personal del sujeto; por ejemplo, frustraciones que le hacen sentirse incompetente, inhibición de sus capacidades, dificultades para el aprendizaje, “lagunas “ intelectuales, bajo rendimiento, malas calificaciones, regaños, recriminaciones y otra serie de circunstancias, que lo único que consiguen en el sujeto, es cierta rebeldía natural que imposibilitan el desarrollo intelectual y el progreso académico.
Frente a la diversidad de problemas educativos que afectan al sistema, cuyo receptor directo es el estudiante, la actitud de los maestros puede tomar una variedad de matices, entre ellas: “dejar hacer, dejar pasar”; tratar la situación en forma superficial; o bien, sensibilizarse ante la problemática y tratar de buscarle solución al menos como problema que necesita una respuesta; pero, fuera de la primera actitud enumerada, las otras, muy poco constituyen atención o son preocupación alguna de los educadores. Es por esta razón que el presente trabajo busca aproximarse al arsenal de problemas educativos, tratando uno de tantos, es decir, haciendo un esfuerzo por indagar acerca de cierto déficit en el aprendizaje de los estudiantes universitarios, de manera especial en las asignaturas de Matemáticas, Física, Química y Estadística; materias vinculadas por los sistemas de razonamiento lógico, el lenguaje matemático y los modelos de estructuras formales y sistemas operatorios algebraicos, funcionales y
relacionales.
Advertimos que el estudio no pretende ser completo ni exhaustivo, sino que es una aproximación a una pequeña parte de los problemas educativos que pasan desapercibidos a la generalidad de los educadores, y como ya se dijo en líneas anteriores, que por ser parte de la vida cotidiana y convivir con ellos en forma natural, no se les destaca su importancia.
Las fuentes de información para esta investigación están fundamentadas en la observación directa de los hechos y fenómenos educativos, una amplia consulta bibliográfica, la opinión autorizada de una muestra pequeña de catedráticos universitarios y una muestra de 342 estudiantes de nivel superior, a los cuales les agradecemos sus valiosos aportes, tanto como a los profesionales que tuvieron la gentileza de favorecernos con sus puntos de vista, observaciones y respuestas.
1.1. Ubicación de la situación problema.
Cuando buscamos las causas que originan los problemas de difícil solución, nos conformamos con traer a cuenta frases estereotipadas como: “los culpables somos todos”, “los responsables somos todos”, “tenemos que hacer algo”, “es responsabilidad compartida” “a todos nos concierne”, “todos estamos comprometidos” y otras afirmaciones no menos significantes; con las cuales se termina exactamente…, “no haciendo nada” o encargando a otros “lo que nos corresponde hacer”. Los problemas sociales y los problemas educativos tienden hacia esta perspectiva. Los gobiernos que se mueven con economías que dependen en gran parte de los préstamos del exterior para financiar programas de desarrollo y la influencia que ejercen los grupos de poder que detentan la dirección de las políticas socioeconómicas y educativas del país, configuran todo un escenario donde se agudizan los factores que determinan el nivel de vida de los habitantes, en respuesta a la función que desempeñan los sectores productivos de bienes y servicios. Así, en materia educacional que es la que nos interesa, se distinguen dos bloques poblacionales diferenciados con características propias: los que pueden pagar la educación de sus hijos y los que carecen de recursos para esta clase de financiamiento, también es diferenciable la calidad del docente que presta sus servicios en las instituciones educativas del sector oficial y del sector privado.
Donde están los fallos de los estudiantes como se puede observar desde hace varias décadas muchos autores vienen demostrando que en el rendimiento escolar de un alumno influye un amplio número de factores, de distinto tipo agrupar diferentes factores en los siguientes grupos:
FACTORES INTELECTUALES: En este grupo se incluyen capacidades y aptitudes la inteligencia en general es mas que obvio que, en igualdad de condiciones rindo mas y mejor un sujeto bien dotado intelectualmente que uno limitado mediocre y que no ha llegado a conseguir un adecuado nivel de desarrollo intelectual.
FACTORES PSÍQUICOS: Además de los factores de tipo intelectual hay otro que es el psicológico que también tiene una decisiva incidencia en el rendimiento de los jóvenes académicos como son la personalidad, la motivación, el auto concepto, la adaptación. Es un dato de evidencia que los fracasos escolares se dan con mayor frecuencia en alumnos que viven con problemas emocionales y afectivos carentes de estabilidad equilibrio y tensiones internas debidos a múltiples causas y circunstancias personales y ambientales.
FACTORES DE TIPO SOCIOAMBIENTAL: No es menos la influencia negativa que ejercen en el rendimiento los condicionantes ambientales que rodean al alumno como lo son:
La familia, el barrio, estrato social del que procede. Es evidente que el llamado fracaso escolar esta mas generalizado y arraigado en aquellas capas sociales mas desposeídas económica y culturalmente de tal forma que entre los colegios culturales, periféricos, suburbiales y los ubicados en niveles o zonas medias o elevadas se dan diferencias en el porcentaje del fracaso. Lo que nos lleva a admitir por mucho que ello duela que la inferioridad de condiciones de partida de unos alumnos con relación a otros va a ser decisiva en toda la trayectoria curricular del alumno.
FACTORES PEDAGÓGICOS: Finalmente son frecuentes, además de los señalados otro tipo de factores que también tienen mucho que ver con el rendimiento en este grupo se hace referencia a un campo de variables que bien podríamos denominar de tipo pedagógico en este se incluye los problemas de aprendizaje que son instrumentales para las distintas tareas de los diferentes contenidos escolares por estar en la base de una gran parte de ellos comprensión, rapidez lectora, riqueza e vocabulario, automatismos de calculo, y metodología.
El rendimiento escolar está presentes tres dimensiones esenciales del alumno: El poder (APTITUDES) el querer ( ACTITUDES) y el saber hacer ( METODOLOGÍA).
Es decir que las aptitudes intelectuales que posee el alumno y que en principio determinan sus logros escolares las actitudes o disposiciones con que se enfrenta el medio escolar como son las siguientes:
1. MOTIVACIÓN
2. CONSTANCIA
3. TENACIDAD
4. ESFUERZO

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